Tal vez por eso que me estoy formando la idea (sin querer queriendo), de que todo lo que este en un libro es medio fomeque y siempre va a estar relacionado con las materias que con tanto agrado estudio en la Uni, situación estúpida y algo paranoica si lo pienso.
En el verano, antes de irme a parrandear a Buenos Aires en todo caso, pesqué algunos libros y me dispuse a retomar algo que había postergado desde aquellos años en el colegio: “la lectura voluntaria”, el agarrar un librito y leerlo no por obligación y porque sea importante para el desarrollo académico, sino que por propio interés, por último para pasar un buen rato y nada más ( no como ciertos intelectualoides chantísimas que siempre leen “ para darle una lección intelectual a Pepito Pérez y dejarlo como un ignorante” o otras demostraciones de soberbia que me parecen en extremo patéticas).
Creo que fue un futbolista filósofo el que dijo una vez: “La arrogancia es virtud de los estúpidos” y vaya que concuerdo con eso, la arrogancia es mala jóvenes, y no me refiero solo a la arrogancia intelectual sino que a la arrogancia social, el clasismo, el racismo y casi todos los “ismos”, no hay nada peor que tratar con personas arrogantes o peor aún: “arrogantes y sínicas”, de esas que pretenden pasar piola por la vida, pero que en el fondo tratan de destruir a la competencia, con sutilezas los más inte
De ahí es que pesqué este librito de Fernando Savater, un filósofo coño que dista mucho de sus pares en cuanto a estilo y que lo encasillaría como el filósofo antifilósofo ( cachen la palabra el Word tampoco me la reconoce), vale decir es un gordinflón simpático, más parecido a un Alex de La Iglesia viejo que a un Schartenholermeistermegger o algún otro de esos filósofos alemanes duros, de esos que ocupaban pelucas y que deben haber sido terrible de arrogantes y mala onda ( aunque es indudable que los wueas eran pensadores y muchos de ellos aportaron bastante a la filosofía universal) y que por lo mismo ha creado ciertas fobias en mi a la hora de seleccionar las lecturas: “No, ni cagando me voy a leer ese mamotreto de Kant, el wueon era un chiflado denso que no se entendía así mismo”, “Nietszche, noo!!!, no cacho nada de ese wueon, es loquísimo”, a pesar de que tengo un amigo bastante snob que lee a Nietzsche en alemán, pfff.. wueon ridículo, pero como es descendiente de alemanes lee en alemán y por eso es bacán, aunque en verdad
Savater es un filósofo piola, nació en San Sebastián (País Vasco) y en el libro que leí el tipo cuenta su vida en “Mira por dónde: Autobiografía Razonada”, escribiendo de muchos temas obviamente, haciendo un interesante análisis de lo que ocurre con la ETA en España, su pasión por la hípica ( igual esa parte es fome, porque no me gusta la hípica), el gobierno de Franco y su afición filosófica bastante poco ortodoxa en realidad y diría que desafiante, desafiante de los cánones y escuelas clásicas de las distintas corrientes filosóficas de la liga española de fútbol…
Hay ciertas cosas que me produjeron bastante gracia de su libro, de partida la introducción tiene pasajes notables y son un golpe bajo a los arrogantes:
” En fin, admito que podría haberme esforzado más, podría haber estudiado más, podría…¡podría haber aprendido alemán, pasaporte filológico para la filosofía! Y debería seguramente haberme leído todas las revistas de mi especialidad, en lugar de tebeos o cuentos de fantasmas. Pero no me ha dado la gana, sencillamente.
Por eso escribo sólo para niños o para ignorantes, para cómplices modestos y devotos con quienes conecto porque comprendo su perplejidad, su confusión; y las comparto. Detesto a quienes se toman la vida como si fuera una oposición a cátedra y procuran acumular doctorados, méritos diversos, certificados, cursos de aquello o de lo otro, de lo que sea. En ese mundo académico, del que también me he lucrado aunque siempre escaquéandome ante sus tediosos requisitos, sólo he sido un infiltrado. Nunca me lo he tomado en serio y, afortunadamente y legítimamente, tampoco mis colegas me han tomado nunca demasiado en serio a mí. En realidad, en el fondo, carezco de verdaderos títulos (de esos que se tatúan con letra de molde en el alma del sabio oficial) y poseo pocas destrezas, salvo las intuitivas e irregulares.”
Una bomba sencillamente, clap, clap, clap!!, o el más sorprendente de todos:
“Incluso los filósofos auténticos, los mejores, me impresionan a veces desagradablemente por su fatuidad. No todos ellos son simpáticamente vanidosos. Como Schopenhauer, en plan cascarrabias o sarcástico y alucinantemente vanidosos con Nietzsche, a quién casi nadie hacía caso y que en su soledad padecía una suerte de hiperestesia ante lo real. No digamos pues lo insoportables que resultan ser algunos mediocres, epígonos de epígonos, que no pierden ocasión de ser risiblemente autoreferenciales y citan orgullosamente “su obra” cada vez que alguien comete el error de preguntarles por algún acontecimiento histórico o una novedad social: “Ese fenómeno ya lo expliqué en mi segundo libro, capítulo tercero… Para comprender eso que usted menciona suelo aplicar mi concepto de tal y tal” (como quien recomienda agua de seltz y frotar para quitar una mancha).
O el chistosísimo:
“El otro día, mi amigo Juan Cruz me hablaba de un poeta muy venerado por los espiritualistas y las damas de la caridad, tan (infundadamente, ay) consciente de su importancia que se le puede atrapar con la más sencilla broma. Si le saludas, por ejemplo, con un: “¡Buenos días, Fulano, como bien dices tú en uno de tus poemas!”, de inmediato pica, se esponja y lame con fruición la orina del halago: “¡Ah, sí, ese “buenos días”… Te gustó, ¿verdad? También tengo otro que se llama, “Buenas tardes”, pertenece a un libro inédito. Y preparo otro, “Buenas noches”, que es una réplica a Leopardi…”
En fin, pura sabiduría escribe este señor y yo la verdad es que me deleité de lo lindo leyéndolo y no descarto seguir con otros de sus “trabajos”, porque en verdad me ha sorprendido con su forma dinámica y clara para escribir, alejándose del cursi universo de filosofastas (como diría Hermes).
Todas las estrellas posibles y clasificación: Oh my good the Book!: the return…
Nos leemos colegas…
5 comentarios:
buenas capitán, oye me gustó bastante tu comentario en mi blog y es una injusticia q semejante ensayo se quede sin una palabra de agradecimiento, así que mi más sinceras gracias, ahora tendré que caer en la lectura de su espacio, que por lo que veo no se queda ni en extensión ni en contenido. SAludos
nada gracias por el post... pronto escribo algo nuevo para esa persona a quien se lo recomendaras...
muy bueno tu nombre capitan neurona. wenoooo
uff.. yo hace demaciado tiempo que no leo solo por el delite.. algo asi como un libro o algo de interes... por lo menos en la U me delitaba leyendo chantas y autores bknes.. lo ultimo que lei fue jodorosky pero no lo termine de leer por que el libro era prestado y me lo pidieron... pero hasta donde lei era bastante bueno... una mezcla de filosofo, y psicologo loco jejeje es bueno me gusto
saludos
Al parecer usted también anda medio alejado de la blogosfera.
Actualice el blog y pase a saludar al mio.
Esop.
y cuando volverá a escribir algo????
Publicar un comentario